8 preguntas a Luisa Navarrete, editora

“Alacena Roja empezó como una biblioteca digital. ¡Cómo negarle a alguien que acceda a la poesía!”

Luisa Navarrete

Luisa Navarrete

La editorial Alacena Roja acaba de cumplir un año y representa una iniciativa de apuestas valientes: la poesía y el formato digital. Hoy cruzaremos nuestras ocho preguntas con Luisa Navarrete, el corazón de este proyecto.

Fernando López: ¿Qué balance puedes hacer del recorrido de la editorial en este año?

Luisa Navarrete: ha sido un año apasionante en el que se han ido sumando elementos como si de un Lego se tratara. El proyecto empezó con una publicación de divulgación exclusivamente gratuita y así fui aprendiendo mientras se añadían nuevos autores y títulos, Todo ha ido encajando de forma natural. Esto no quiere decir que lo natural no sea complejo, y al ser éste un campo emergente, aún más.

FL: En Alacena Roja una de las características es que el lector puede acceder completamente al libro, de forma gratuita, sin necesidad de adquirirlo. ¿A qué se debe esta característica que, a priori, perjudicaría las ventas?

LN: Alacena Roja empezó como una biblioteca digital. En realidad no hemos inventado nada, hoy en día conviven perfectamente bibliotecas y librerías físicas. La idea surgió por esa dificultad que hay fuera de los circuitos tradicionales para acceder a la poesía actual; en una gran población quizás resulta más fácil, pero te aseguro que viviendo más alejado es prácticamente imposible acceder a un autor contemporáneo: las ediciones son pequeñas, los consabidos gastos de envío tampoco ayudan a esa divulgación y para el lector es francamente frustrante. Al final el resultado es que la poesía no vuela como debiera hacerlo. Además, no olvidemos la tremenda crisis que vivimos. ¡Cómo negarle a alguien que acceda a la poesía!.

FL: Cada día se publican varios artículos sobre la pugna entre el libro tradicional y el digital. ¿Es para tanto la justificación de esta “guerra”?

LN: realmente es una guerra en la que yo no me siento partícipe. Entiendo la preocupación de las editoriales mastodónticas, pero en mi opinión ésta es una evolución lógica. Cambian los soportes, lo que no cambia es el contenido (que es lo importante). La edición en papel no es símbolo de calidad ni la digital símbolo de lo contrario. De hecho, todos mis esfuerzos están centrados en ofrecer un resultado cuidado al detalle.

FL: Trabajas con casi todas la plataformas digitales. Algunas de ellas ahora están dando mucho que hablar por el tema del monopolio. ¿Qué opinas de sus políticas?

LN: Es cierto que uno de los problemas en mi opinión son los tipos impositivos que varían tremendamente en la misma Unión Europea. No es lógico que la venta sea global y los impuestos no sean equiparables. Esto hace que haya una clara desventaja competitiva. Las grandes plataformas digitales se aprovechan de ello y se establecen donde por ejemplo el IVA sea menor. No olvidemos que en España los ebooks tributan al 21%. De todas formas a mí lo que me interesa es que los libros sean accesibles y por eso intento estar presente en el máximo número de sitios. Y eso tiene un coste.

FL: ¿Por qué poesía? Es un género que la gente no suele leer, y menos, comprar.

LN: No estoy de acuerdo, claro que se lee poesía, quizás menos que otros géneros y como muestra el número de lectores totales en Alacena Roja este primer año a través de la plataforma Issuu ha sido en torno a los 100.000 lectores, es cierto que la lectura es gratuita, pero esto nos indica que sí se lee. (la antología de Elvira Daudet hoy supera los 32.000 lectores, “Así es la vida” de Manuel Lacarta tiene más de 16.000 lectores). Nuestra asignatura pendiente es la venta, que espero lleguemos a aprobar y así poder seguir existiendo.

FL: También has ilustrado alguno de los libros de tu colección. ¿Qué dones escondidos guarda Luisa Navarrete en la chistera?

LN: (risas) la pintura es realmente una pasión que siempre me ha acompañado desde que me conozco y la verdad es que es un honor haber podido colaborar en algún libro con esta faceta. Reconozco que las primeras propuestas me dieron cierto pudor pero soy de lanzarme, y luego es cuando me da la pequeñez.

FL: ¿No te ronda por la cabeza dar el salto al libro en papel y unir ambos mundos?

LN: Claro que sí, pero ahora realmente dónde estoy especializada es en digital y aún queda mucho camino por recorrer y descubrir en este mundo en efervescencia, y por eso es tan apasionante.

FL: Por último, la marca de la casa, ¿por qué te lanzaste a editar?

LN: Realmente ha sido un proceso paso a paso, con lo cual en ningún momento me senté a pensar voy a editar, sino fue ir rodando, descubriendo, probando y sobretodo porque me apoyaron grandes poetas como Elvira Daudet, Manuel Lacarta, José Elgarresta, Alejandro Céspedes, Esteban Peicovich que se embarcaron en el proyecto y sin los cuales Alacena roja no pasaría de ser un mero estante perdido. Con ellos he ido aprendiendo a esa exigencia que exige la poesía en la edición, cada espacio, cada coma, cada línea es vital.

Nuestro experto:

Fernando López Guisado (Madrid, 1977) combina la escritura, la divulgación cultural y la reseña literaria con la Imagen Radiológica. Ha publicado: Aromas de Soledad, El Altar de los Siglos, Porque nunca fue suyo, La Letra Perdida (2ª edición 2014, edición ecuatoriana 2015 en El Quirófano Ed.), Rocío para...
Lee más sobre nuestro experto Fernando López Guisado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*