Tiene verbo fácil y rápido, encontrando contestación ágil a cualquier increpación. A mí no me gustaría tenerlo enfrente en ningún debate, pues seguro que con la mayor facilidad me “apabullaba” y me barría dialécticamente, como suele hacer con periodistas y contrincantes políticos.
¿Pero cuáles son los grandes hechos e intenciones de este “gran alcalde” de Madrid que goza de la admiración de muchos despistados?
El alcalde y la automoción
Para empezar, es un hombre que “sienta su culo”, con perdón, en un vehículo oficial de cerca de 600.000 euros, un Audi A-8 blindado con todos los extras habidos y por haber. Además goza de otro A-8, no sé si blindado o no, de repuesto. Eso sin contar con los coches correspondientes a sus escoltas personales, también de “alta gama”.
Solamente el primer A-8 señalado, tiene un coste anual para los contribuyentes madrileños de 150.000 euros en concepto de “leasing”, es decir, lo que sería un sueldo anual por encima de lo que ganan los considerados “ricos” según las nuevas modas del gobierno de ZP.
Ahora, y para hacerse pasar por ecologista, amenaza con comprarse, si no lo ha hecho ya, un Toyota “Prius”, con el moderado precio de cerca de 30.000 euros, suponemos que con todos los extras pertinentes. ¿No sería más lógico que en lugar de comprarse otro vehículo (u otros, pues la información no es del todo transparente) para presumir de lo que no es, agote hasta que materialmente se caigan a trozos, los vehículos por los cuales los madrileños hemos pagado ya al menos 600.000 euros? cualquier empresa privada y lo que es más sangrante, cara a Hacienda, esos vehículos serían considerados como “sueldo en especie” y tendrían su correspondiente carga impositiva, ¿ocurre lo mismo en el caso de los del alcalde?, sospechamos que no y, en todo caso, esa información se omite cuando el alcalde u otros políticos son preguntados directamente por su sueldo.Mientras tanto, “el alcalde” recomienda a todos los madrileños que utilicen el trasporte público, cosa de la que él, como no es sueco, no da ejemplo, eso sí, para sus asuntos “muy privados” suele utilizar una moto de considerable cilindrada que le permite una gran movilidad y discreción.
El alcalde y sus obras
Además Gallardón ha sido uno de los grandes entusiastas del llamado Plan E, algo así como un despilfarro de “pan para hoy y hambre para mañana”, en plena época de crisis. La “parte del león” económica del plan E, se la han llevado las Constructoras concesionarias de siempre y las subcontratas, es decir: Ferrovial, Fomento, Dragados, Agromán etc., siendo que además ha proporcionado trabajo temporal a un puñado de emigrantes a razón de 800 euros al mes mientras “duró el duro”, y ha llevado a la ruina a numerosos comerciantes cuyas zonas comerciales se han visto arrasadas por las reformas, la mayoría de las veces innecesarias y con resultado práctico y estético más que dudoso.Como ejemplo tendríamos la Plaza de Callao. Efectivamente antes de la intervención del Plan E, no se puede decir que fuera muy bonita, pero el resultado ha sido totalmente decepcionante. La han convertido en un desierto-erial de granito sin ninguna armonía ni belleza, paraíso del “chicle pegado”, aparcamiento permanente de vehículos municipales, y centro de “actividades - payasadas semanales” normalmente acompañadas de una espantosa megafonía. Había en la plaza una humilde fuente, que por supuesto ha sido arrasada, y le queda un árbol de su vida anterior, ya calificado como “el solitario”, al que ahora acompañan casi imperceptiblemente unos alevines que tardarán décadas en dar sombra. En cuanto al mobiliario urbano, sólo decir que me gustaría ver la cara del paleto que lo ha diseñado.
Lo mismo podríamos decir de la Puerta del Sol, en este caso como en el famoso crimen de los Urquijo, “sólo o en compañía de otros”. Estos “otros” serían los componentes del Ministerio de Fomento. Se ha perpetrado una plaza “dura” también de granito a granel, sin sombras, sin bancos para los jubilados y con una gran “cucaracha” de acceso al metro-renfe, espantosa “secuela” diseñada por un patán, de la pirámide del Louvre y los “fostercitos” de Bilbao. Otra vez sin belleza ni armonía. Gasto faraónico y oportunidad perdida.
El Alcalde debería saber que Madrid, al menos durante tres meses al año es África, por tanto necesita árboles, fuentes que refresquen el ambiente y bancos y sombras donde descansar. Algunos, además, necesitamos un poco de buen gusto en nuestra ciudad.
Otra muestra de las actividades de nuestro valorado alcalde, es la calle Serrano y la Plaza de la Independencia, conocida como la Puerta de Alcalá.La calle Serrano, una de las más lujosas de Madrid, tenía una de las aceras más amplias donde ni en las épocas de mayor tránsito peatonal, como Navidades o rebajas, se producía ningún problema de espacio, y además la circulación rodada siempre ha sido razonablemente fluida. Pues bien, nuestro ínclito Alcalde decidió que era de gran urgencia y necesidad hacer las aceras todavía más amplias, incluso yo diría inmensamente amplias, gastando el dinero de todos los madrileños, hasta de los más pobres, en una gran vía comercial a mayor gloria de Loewe, Prada, Suarez, Cartier, Carolina Herrera etc.
Hay que reconocer que la calle ha mejorado. No me extraña, el gasto, una vez más, ha sido y es faraónico. Los vecinos de Vallecas acudirán raudos a admirar y felicitarse por esta nueva acción del Alcalde para el pueblo de Madrid. En cuanto a la Puerta de Alcalá, las aceras se han ensanchado igualmente de forma mayestática, aunque hay que decir que una vez más, el mobiliario urbano deja mucho que desear: las farolas antiguas “fernandinas” se han eliminado y se han sustituido por “bellísimos” focos de polígono industrial. Las marquesinas de las paradas de autobús, han sido diseñadas por un genio, de tal manera que en invierno apenas protegerán de la lluvia y el frío, y en verano producen un efecto lupa que puede freír al más castizo, ¡fantástico¡.
El alcalde y el olimpismo
El valorado Alcalde Gallardón, mantiene empecinadamente varios proyectos “estrella”, uno de ellos felizmente dos veces estrellado, que es el de convertir a Madrid en ciudad Olímpica.
Tendría que saber el Alcalde que somos muchos los madrileños a los que nos espanta que Madrid sea sede olímpica. No queremos ver nuestra ciudad invadida por hordas de hooligans en pantalón corto y cámaras digitales grabando obviedades para mayor gloria de hosteleros y nuevamente “constructores” que además siempre son los mismos en adjudicarse el presupuesto de turno. A ello habría que añadir la invasión de comitivas de presuntas “autoridades” que de gañote, con coche oficial recorrerían nuestras calles a toda velocidad, escoltados encima por la policía, que con agravio feudal, apartan a los vehículos particulares y generan todo tipo de atascos y problemas de tráfico. Eso si: ellos sin multas, la ley no es para ellos.
El empecinamiento de Gallardón con las olimpiadas, ya nos ha costado a los madrileños muchos millones de euros en publicidad, promociones, viajecitos, comitivas de “gratis total” etc.. Claro, luego nos multan, suben tasas y arbitrios para pagar las juergas y los fastos. Quien quiera olimpiadas, que participe si es capaz como atleta, o que las vea por TV con su cervecita. ¿Olimpiadas? No gracias.
El alcalde y su “arboricidio”
Otro de sus empecinados proyectos es el llamado Eje Prado- Recoletos, como resultado del cuál ha vuelto a bailar la estatua de Colón a su posición original, dejando todavía más en evidencia los bloques del “artista” Vaquero Turcios en la plaza de Colón, que ahora muestran una “imponencia” todavía más espantosa e incoherente.
Pero el principal desaguisado del Eje Prado-Recoletos, todavía está por perpetrarse, y sólo la decisión de la Baronesa Thyssen y, supongo que la actual crisis económica, han hecho posible que de momento la zona , aunque amenazada, permanezca a salvo.
En el previsible estropicio, están implicados los estudios de Arquitectura del portugués Álvaro Siza y del socialista Hernández de León, presidente a su vez del Círculo de Bellas Artes, además de las constructoras de turno, entre las que hay “estratégicas amistades”.
El tramo que se quiere liquidar, Atocha-Cibeles, es una de las pocas zonas nobles que quedan en Madrid de ambiente decimonónico-romántico, con abundante y hermoso arbolado, con fuentes y bancos. Todo ello debe ser totalmente indignante para Gallardón, que quiere consumar un abundante “arboricidio”, cargarse las fuentes, las estatuas, los bancos, reponer “aprendices” de árbol e instalar nuevas farolas de polígono industrial. Hay muchos millones de euros en juego, una vez más a pagar por los madrileños. Si el electorado no lo remedia, la fechoría será consumada.
El alcalde cambia de despacho
El cambio de despacho de Gallardón y la “apropiación” del edificio de Correos en Cibeles estaba presupuestado en la desmedida cantidad de 440 millones de euros, cantidad que sin duda y según práctica habitual entre los “poceros” de turno no es difícil que finalmente, tras retrasos, imprevistos y “candelas más IVA”, alcance los 600 millones. En un “agravio comparativo” y, justificando una vez más el mote de Faraón ganado por nuestro Alcalde, su antojo de cambiar de despacho costará a los madrileños el equivalente al presupuesto de la Casa Real (8, 8 millones de euros) durante más de 60 años. Luego, en cualquier momento, ya se sabe como son los políticos, si con ello gana votos, se podrá declarar republicano. Por cierto y para el que le interese, el Presidente de la República italiana, cuyo nombre la mayoría ignora, tiene un presupuesto de 235 millones de euros, la Presidencia de la República francesa 31 millones de euros, tres veces más que la Casa Real, la alemana 39 millones de euros, la portuguesa 18 y así sucesivamente.
El Alcalde Gallardón trata de justificar tan “bárbaro” gasto con el peregrino argumento de que el 70% del edificio se dedicará a actividades culturales. Para grandes melómanos, como presume ser Gallardón, tenemos al propio representante elegido por el Alcalde para promocionar sus Olimpiadas: David Bisbal.
A todo esto, la deuda del Ayuntamiento de Madrid es superior a los 6.600 millones de euros. La población de Madrid capital es levemente superior a los 3 millones de habitantes (no Confundir con Madrid Comunidad), con lo que cada madrileño, hombre, mujer, transexual, niño, anciano incluso “nasciturus” debería una cantidad superior a los 2.000 euros, deuda contraída en su nombre y sin su permiso por el gran Alcalde Gallardón.
Sigue vendiendo el Alcalde como sus grandes logros las obras del metro, que no pisa salvo para inauguraciones y la esperpénticamente llamada calle 30, cuyas obras, parece pretende pagar a base de la recolección de multas en sus ya famosos túneles, pero lo hace con espíritu paternalista, para que no tengamos un accidente. Es decir: primero genera el peligro: circulación en túneles, y luego como gran “pater familias”, nos protege a base de sustanciosas multas sin piedad. ¡Qué gran hombre!
Algún avispado lector habrá deducido de esta breve semblanza del Alcalde (habría mucho más), que no le voy a votar. Cierto, pero realmente me gustaría “botarle”





