La donación de óvulos, síntoma de responsabilidad social

La donación de óvulos, síntoma de responsabilidad social

Sería bastante complicado vivir en una sociedad en la que no existiera un aspecto tan básico y tan necesario para el ser humano como lo es la solidaridad. Aunque existen millones de personas que en todo el mundo se dedican a hacerle la vida más fácil a todos aquellos que se encuentran en cierta desventaja por algún motivo, es cierto que todos podríamos dar un poquito más para que el mundo y la sociedad fueran mejores. Ayudar al prójimo no es algo que solamente nos convierte en mejores personas, también sirve de estímulo para sentirnos a gusto con nosotros mismos y alcanzar la felicidad. Eso, la verdad, no tiene precio.

La solidaridad puede extenderse a muchos de los ámbitos de la vida. Por lo general, se suele relacionar la solidaridad con pobreza. Es evidente que apoyar a los que no tienen dinero o determinados recursos financieros o naturales es una labor que merece el más grande de los aplausos. Pero la solidaridad no se limita sólo a ese campo, porque es necesaria en todos los ámbitos. Uno de esos campos en los que se demanda con mayor potencia en los últimos tiempos es el que está ligado a la donación de óvulos.

España es una referencia en lo que guarda relación con la donación de óvulos dentro de Europa. En concreto, en nuestro país se producen dos de cada cinco donaciones de óvulos que se realizan en el Viejo Continente según los datos que maneja el diario ABC. El dato es como para sentirse orgulloso, aunque sea por una vez, de ser español o española. Y es que a los ciudadanos de este país no nos ha faltado solidaridad a la hora de hacer posible el sueño de muchas mujeres: ser madres.

Sin embargo, un artículo publicado por el diario El País el pasado verano alerta de una situación que es cuanto menos curiosa, y es que, a pesar de que España es el país que más solidaridad demuestra tener en lo referente a la donación de óvulos, lo cierto es que existe una mayor demanda de óvulos que donantes, algo que habla muy a las claras de la necesidad que existe entre las mujeres españolas a este respecto. Existen muchas más personas de las que podemos llegar a pensar que padecen problemas de fertilidad y ayudarlas es una responsabilidad social de todas las españolas.

Dar el paso es más seguro que nunca

A pesar de que España es el líder en lo que se refiere a este cometido, lo cierto es que sigue habiendo mujeres que tienen cierto temor a donar óvulos. Son percepciones captadas por Ivi Dona, una clínica especializada en el sector. A pesar de ello, es conveniente destacar la valentía que cada vez más mujeres demuestran al estar  sumándose al gesto tan solidario que supone la donación de óvulos, sinónimo de la donación de vida.

Lo mejor de todo es que el proceso está perfectamente controlado por parte de los profesionales que se dedican a una labor de tal magnitud. Los peligros son cada vez menores y más pequeños como consecuencia de todos los avances tecnológicos que se han llevado a cabo en el sector durante los últimos tiempos. El proceso, que se divide en varias fases, cuenta con todas las garantías de éxito posibles. Sólo hace falta dar el paso.

Ese paso ayuda a que miles y miles de sueños se conviertan en realidad. Son sueños que merecen la pena y que no dañan a nadie. Son sueños que a su vez juegan un papel imprescindible en el entorno social en el que nos encontramos, puesto que la natalidad se encuentra en mínimos históricos en España. Son sueños que deben dejar de ser sueños para tantas y tantas personas que lo único que pretenden es dar amor a una nueva criatura de este mundo.

Por desgracia, que haya mujeres con problemas de fertilidad será algo que también ocurra en el futuro. Pero eso quiere decir que sea imposible ser madre. Hoy más que nunca, la donación de óvulos es más prolífica que nunca y permite hacer verdaderos milagros. Por suerte, y además de ello, vivimos en un país en el que existe bastante concienciación al respecto. Aprovecharse de ello para ser madre es un derecho.

 

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