Weird Tales: amarás el terror.

Se recopilan los relatos publicados en la legendaria revista entre 1.933 y 1.942.

weird talesEn 1923 comenzó a publicarse, en “la ciudad de los vientos” (Chicago), la que sería con el tiempo publicación paradigmática de lo fantástico, lo extraño y lo terrorífico, sin escatimar numerosas incursiones en el campo de la naciente ciencia-ficción, de lo que conocemos como la era del pulp (1896-1950s); esta experiencia seminal subtitulada: The Unique Magazine, que preludió en tres años la aparición de la primera revista de ciencia ficción: la mítica Amazing Stories, culminaría su primera y más auténtica trayectoria en 1954. Francisco Arellano que en su “biblioteca del laberinto”, auténtico prontuario enciclopédico de literaturas paralelas: insólitas, de aventuras, fantásticas, terroríficas y de ciencia-ficción, ya había sacado un primer volumen del cual oportunamente se había hecho eco e El pulso, con una selección de textos de la inolvidable publicación que puso a Lovecraft (1890-1937), Robert E. Howard (1906-1936) y Seabury Quinn (1889-1969), entre otros, en el estrellato del imaginario de lo inquietante y lo maravilloso (abarcaba, esta primera compilación, el periodo que va entre 1923 y 1932), es también el editor y seleccionador de esta antología que abarca, en este caso, el periodo que va entre 1933 y 1942. Francisco Arellano ha recibido recientemente (2016) el Premio Gabriel y el Premio Ignotus (2016), este último por ser el responsable de la mejor publicación de ciencia-ficción y fantasía: la revista Delirio.

Diez relatos entre los que destacaría: La tigresa, de David H. Keller (1880-1966), una crudelísima narración de femme fatale ambientada en una Italia feérica que, sin duda, hará las delicias de los que no creen una palabra de las aserciones que promueven fanáticamente la igualdad entre los géneros o la insensata idea de que la mujer es “mejor” que el hombre desde el punto de vista moral; una de las muchas insensateces que, apunto intempestivamente, se promulgan oficialmente en el agónico tiempo del “último hombre” dirigido ya abiertamente hacia el procedimiento de incineración planetaria, siguiendo la disciplina fragmentadora de las maquinas de información propia de Choronzón. La segunda pieza a destacar es Hydra de Henry Kuttner (1915-1958), una tenebrosa fantasía en clave de horror cósmico, universos paralelos y derivas astrales de alguien más que contiguo con el Círculo de Lovecraft. Esclavo de las llamas, del indiscutible maestro de lo sobrenatural y lo monstruoso: Robert Bloch (1917-1994), desplegará ante el lector una historia increíble, intensamente maléfica y manifiestamente bizarra, donde la persistencia en el tiempo de Nerón, gracias a viejos ritos de necromancia, permitirá acceder al lector a una explicación, sin duda alternativa y suntuosa (ahora lo llamarían “conspiracionista”), de una gran catástrofe ocurrida en una ciudad norteamericana en 1871. La diosa de zafiro de Nictzin Dyalhis (1873-1942), destacada e hipnótica pieza de “espada y brujería”, es obra de un autor de oscuros orígenes que no se prodigó demasiado, autor de una de las fantasías que inspiró en Jerry Siegel (1914-1996) el personaje de Supermán.

Menos fascinantes pero no por ello deleznables, ni mucho menos, encontramos un par de muy dispares aportaciones, tanto por extensión como por temática; la primera de ellas, un relato de terror del subgénero “infancia mutante problemática” en la que sin duda la más destacada especialista es Iria Barro Vale, escrito por la única autora seleccionada del volumen: Mary Elizabeth Counselman (1911-1995), nos referimos a Mami. La otra historia destacable es una fantasía sobre la Atlántida de Edmond Hamilton (1904-1977), para muchos el fundador del space opera, que entrega al lector una exótica aventura de persistencia en la pesadilla vital, a través de generaciones, mediante el socorrido método del trasplante de cerebros. Historia de amor, venganza y expiación escrita con un ritmo trepidante que encaja miles de años en unas escasas treinta páginas. Pulp en grado máximo, del que tanto aborrecían espíritus “selectos” como el santurrón C.S.Lewis o el “compañero de viaje” Edmund Wilson (1895-1972) pero con el que, nosotros, poco respetuosos con el anglicanismo moralizante o el culto al genocida y repugnante “calmuco”, disfrutamos a rabiar.

El recuerdo veló sus ojos de rojo, la anciana voz se sumió en el pasado.

–Vi como las torres se venían abajo una tras otra mientras que yo, con mi lira, entonaba los himnos de la plegaria. El incendio duró día y noche, y el día se transformó en noche bajo el humo negro. El cielo lloraba y yo contemplaba los horrores del Infierno de Hécate. Sacrifiqué un imperio a Melek Taus y a la Belleza que es el Fuego. El Fuego, la vida eterna de las llamas, me pertenecía. Robert Bloch.

* WEIRD TALES (1933-1942). Selección de Francisco Arellano. La biblioteca del laberinto S.L. (Madrid, 2008)

Nuestro experto:

Francisco González Rubio (Frank G. Rubio) es escritor, especializado en Literatura y Cine Fantásticos, Ocultismo y Teoría de la Conspiración. Coautor de "El Libro de Satán", "El Libro del Destino" (Manual de Cartomancia) y "Protocolos para un apocalipsis" ha recopilado y prologado la antología de ensayos de Aleister...
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