Septiembre, el mes de la depresión postvacacional

Septiembre, el mes de la depresión postvacacional

Pocos meses hay más duros que septiembre, en realidad le hace la competencia a otro mes duro de vacaciones, enero. Pero las vacaciones de verano, para aquellos que las disfrutan son especiales, ya que el buen tiempo hace que las vacaciones sean más fructíferas y se disfruten con más ganas.

De por si septiembre ya es un mes duro para las familias, ya que por un lado los padres empiezan el trabajo, con lo que supone ponerse al día después de varias semanas sin abrir el correo electrónico. Y por otro los niños acaban las vacaciones y empiezan las clases, con lo que conlleva todo el baile de llevar a los niños a clase, las actividades extraescolares y encontrar un poco de tiempo para descansar, que también es importante.

Aquí, uno de los sectores que más trabajan es el sector de la limpieza, que está al servicio de las empresas para que cuando los trabajadores se sienten en su sitio de trabajo, todo esté impuluto para no tener distracciones. Una empresa que ofrece servicios para empresas es Servinet Del Vallés, una empresa de servicios integrales de limpieza en Barcelona que cuenta con un gran equipo de profesionales, así como una larga experiencia acumulada en la gestión de la limpieza de edificios y locales.

Como consecuencia del shock de volver al trabajo, se produce una situación que se ha vuelto común en algunos centros de trabajo, la depresión postvacacional. En el artículo de hoy vamos a hablar de este tipo de depresión, comentando un artículo de Primer Empleo, y veremos que se puede sobrellevar y superar con relativa facilidad.

Cómo remediar la depresión postvacacional

En primer lugar, hay que saber qué es el síndrome postvacacional. Este síndrome es un síndrome que experimentan muchos trabajadores cuando terminan sus vacaciones y tienen que volver a sus puestos de trabajo. Los síntomas suelen se asemejan bastante a los de una depresión clínica: irritabilidad, dificultad para relacionarse con los demás, desánimo, sensación de apatía, insomnio…

La causa de esta depresión es la vuelta al trabajo tras unas largas vacaciones es el principal causante, además de la modificación de las horas de sueño y el cambio en los horarios. El verdadero problema aparece cuando la sensación de desánimo por volver a la rutina laboral se alarga demasiado en el tiempo (más de dos semanas).

Para remediarla, afronta el primer día con filosofía. Tómate el primer día como una jornada laboral más, intentando no pensar en lo duro que es y en lo bien que te lo pasaste durante las vacaciones. Por otro lado, además de volver a exigencias y responsabilidades, piensa que también vuelves a ver a tus amigos y compañeros y contaros como han ido vuestras vacaciones. Con esto conseguirás mitigar un poco la depresión postvacacional.

Tómatelo con calma para ponerte al día de lo ocurrido mientras estabas fuera y con las cosas pendientes que dejaste antes de irte. A continuación, organízate, establece una línea de trabajo y unos objetivos a conseguir durante la primera semana. Así irás recuperando el ritmo de trabajo al que estabas acostumbrado antes de irte de vacaciones. No te desesperes si ves que te cuesta acostumbrarte otra vez al trabajo, piensa que no eres el único que está padeciendo el síndrome postvacacional, y que cuando quieras darte cuenta, la sensación de desasosiego habrá desaparecido.

Por último, ponte objetivos nuevos. Volver a trabajar después de vacaciones y pensar que todavía te quedan muchos meses para las próximas sólo incrementará tu estrés postvacacional. Piensa en los días festivos y fines de semana que puedes aprovechar. Por otro lado, márcate metas y proyectos que puedas realizar a través del trabajo, y acudirás a trabajar con la ilusión propia de quien persigue un sueño.

Un día no es solo para trabajar. El día tiene 24 horas, y tu trabajo sólo ocupa una tercera parte de ese tiempo. Cuando termines tu jornada laboral, dedica el resto del día para estar con la familia o con los amigos o a practicar actividades que te gusten. Si lo haces durante los primeros, volver a trabajar después de vacaciones será mucho más llevadero. No te lleves trabajo a casa ni te agobies por lo que te espera al día siguiente, eso no te ayudará a superar el síndrome postvacacional.

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