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¿Sabes que se te puede necrosar un diente?

necrosis

Imagino que sabes qué es la necrosis, ¿verdad? Bueno, si no lo sabes te lo explicaré en un momentito en condiciones, pero, para que te hagas una idea, es cuando una parte del cuerpo se muere y no produce células nuevas. Esto es peligroso, porque puede extenderse y matarte, según la zona del cuerpo y según cuánto tardes en actuar.

Pues resulta que también puede darse en los dientes en ciertas ocasiones… así que te voy a explicar cómo detectarlo y qué hacer.

 

¿Qué es la necrosis dental y cómo ocurre?

La necrosis dental sucede cuando la parte viva del diente se muere. Ten en cuenta que nuestro cuerpo, todo él, está vivo, incluso los dientes, así que morirse no es algo bueno. En cada diente hay una zona que se llama pulpa, y es justo ahí donde están los nervios y los vasos sanguíneos que hacen que se alimenten y tengan su vida.

Cuando la pulpa deja de recibir sangre o se daña mucho, esa pulpa muere y el diente ya no funciona como debería, porque un diente muerto puede acabar provocando una infección si no se trata a tiempo. Y sí, una infección en un dientes por necrosis tiene que se tratada cuando antes.

 

¿Por qué puede necrosarse un diente?

-La más común, caries muy profundas. Cuando la caries avanza hasta el nervio, la pulpa se inflama y deja de funcionar, y eso puede pasar incluso si apenas te duele al principio.

-Los golpes fuertes son otro común. Por ejemplo, una caída, un accidente mientras haces deporte o incluso un choque accidental, porque todo esto puede romper el interior del diente aunque por fuera parezca que no te has hecho daño. Pero sí, la pulpa se daña y deja de recibir sangre, y esto provoca que el diente se muera poco a poco.

-Las fracturas o grietas en el diente también dejan que las bacterias entren.

-Otra causa son las infecciones que duran mucho tiempo, como abscesos o inflamaciones repetidas. Si no se tratan cuando es el momento, la infección puede ir avanzando poco a poco hasta la pulpa y matarla, y ahí ya la hemos liado.

Al principio quizás no te duele, pero el diente se oscurecer, o se pone gris, lo sientes más sensible al frío o al calor, o incluso se te inflama la boca o te aparece un pequeño bulto en la encía. Revísalo rápido, porque cuanto antes lo detectes, antes lo tratas.

 

Señales que indican que un diente puede estar necrosado

Los síntomas de un diente necrosado pueden ser difíciles de notar y de ver, y por eso muchas personas tardan en darse cuenta. Los más comúnes son:

  • Cambio de color: el diente puede ponerse más oscuro, gris, amarillento o marrón. A veces el cambio es gradual y cuesta notarlo al principio.
  • Sensibilidad al frío o al calor: si te molesta un diente después de comer o de beber algo frío o caliente, y no se quita en unas horas, estate al loro y fíjate en tu diente.
  • Dolor al morder: no siempre es constante, pero puede dolerte cuando muerdes algo duro o al tocar el diente.

 

También hay señales en la encía:

  • Hinchar la encía o enrojecimiento.
  • Pequeñas bolitas con pus: pueden aparecer cerca de la raíz, y eso indica un absceso.
  • Mal sabor o mal aliento persistente: si notas esto aunque te cepilles, no es normal.

 

Tratamientos disponibles para un diente necrosado

Como nos explican desde la clínica dental Carlos Cruz, cuando un diente está necrosado, se trata de diferentes formas, pero siempre dependiendo de la gravedad de la necrosis a tratar.

La más común es el tratamiento de conducto. Estos expertos me explicaron que el dentista limpia la pulpa muerta y desinfecta el interior del diente, y que después se rellena ese hueco con un material especial que sella la raíz y evita que las bacterias puedan volver. Lo mejro es que este tratamiento permite conservar el diente, así que es lo mejor para no perderlo.

En casos más avanzados, nos siguen comentando, aquellos donde la infección ya ha llegado incluso hasta el hueso o donde, por desgracia, el diente está muy dañado, quziás puede ser necesaria la extracción. Pero claro, siempre vas a tener muchas otras opciones, como implantes o puentes, para reemplazar la pieza perdida, así que no tienes que preocuparte tanto por que te la tengan que sacar, sino por que te curen eso tan peligroso. La salud es lo primero, así que prioriza tratar la necrosis antes que conservar el diente.

Lo importante es que no dejes pasar mucho tiempo, porque la infección se puede complicar y puede llegar a afectar tu salud general.

 

Opciones de rellenos y restauraciones después de un tratamiento

Una de las opciones más jugosas es la corona dental, porque cubre el diente y lo protege de las fracturas. Hay muchos tipo de coronas (de cerámica, metal, combinadas), y aunque algunas personas se asustan por el precio, realmente valen la pena porque el diente no va a seguir haciéndoles daño.

Otra opción es el empaste grande, que rellena solo la zona dañada si el diente todavía tiene suficiente estructura sana. Pero solo funciona si tiene suficiente estructura, y si no la tienes vas a tener que buscarte otras opciones. En este tipo de tratameintos, el sellado del conducto es clave porque es lo que va a evitar que las bacterias regresen y causen otra infección.

 

Riesgos de no tratarse un diente necrosado

Lo primero es que la infección que está dentro del diente puede pasar al hueso de la mandíbula, y no es por asustarte, pero esto te provoca dolor muy intenso y pude incluso hacer que tus dientes pierdan soporte, así que se van a empezar a mover o a desgastarse más deprisa.

También puede formarse un absceso, que es básicamente una bolsita de pus cerca de la raíz. Si se rompe o se deja avanzar, la infección puede llegar a otras partes del cuerpo y eso ya sí que es peligroso.

Además, un diente muerto no hace su trabajo, así que al morder o o al masticar vas a, inevitablemente, tener que forzar otros dientes más de lo normal, y eso puede dañarlos.

Y no te olvides del aspecto que te va a dejar, porque esto también importa mucho hoy día. Si tienes el diente gris, marrón o amarillento, y se te va a ver en la sonrisa. Por eso, aunque al principio no te duela mucho, no lo ignores y ponle remedio cuanto antes.

 

¿Cómo evitar que un diente se necrose?

Es más fácil de lo que parece, solo hace falta estar pendiente de cualquier señal rara.

-Mantener una higiene dental constante es importantísimo.

-Recuerda también que cepillarse al menos dos veces al día y usar hilo dental ayuda a eliminar restos de comida y placa, que podrían causar caries profundas. Y ten en cuenta que las caries son la causa más común de necrosis, así que prevenirlas es lo mejor.

-Protege los dientes de golpes fuertes, así que si haces deporte de contacto o cualquier actividad donde puedas darte un golpe en la boca, usa protector bucal.

-También hay que revisar los dientes regularmente y no esperar a que te duelan para ir al dentista, porque muchos cambios internos no se ven ni se sienten al principio.

 

Otros consejos prácticos:

  • Ve al dentista para revisiones periódicas, aunque no te duelan.
  • Evita comer demasiados dulces pegajosos, porque te hacen daño en el esmalte.
  • Revisa cualquier cambio de color, sensibilidad o inflamación de encías y no lo dejes pasar.
  • Trata las caries y otras molestias a tiempo, no esperes a que vayan a peor.
  • Evita repetir procedimientos sobre el mismo diente sin necesidad.

 

La prevención es la forma más fácil de mantener los dientes sanos y sin necrosis.

 

Mitos comunes sobre los dientes necrosados

-Hay muchos mitos dando vueltas, y uno de ellos es que un diente muerto no duele y por eso no hay problema. Bueno, esto es una mentira como una casa, porque el dolor puede venir más tarde o solo con presionarlo, y la infección puede haber avanzado antes de que te duela.

-Algunas personas creen que un diente se puede regenerar solo, y eso tampoco es cierto. Una vez que la pulpa muere, ya no puedes hacer nada si no vas a un profesional que te trate, así que no te lo creas porque te vas a hacer la puñeta.

-Otro mito es que el cambio de color no es algo significativo, cuando en realidad es una de las señales más claras de que tienes necrosis.

-Por cierto, hay muchos que piensan que solo los dientes con caries se pueden necrosas, pero bueno, ya has visto que esto es falso, porque también puede originarse por un golpe, una fractura o incluso por una infección recurrente en un mismo diente.

-Hay quienes piensan, además, que, mientras no haya dolor intenso, no hace falta ir al dentista. Bueno, te sorprenderías al saber la cantidad de enfermedades dentales que existen que NO te duelen, hasta que ya es demasiado tarde como para salvar el diente y la boca. La necrosis puede avisarte… o no, pero que no te avise no quiere decir que no esté ahí, así que estate pendiente a cambios y cosas raras.

-Otro mito es que los dientes necrosados siempre se extraen, y esto no es necesariamente cierto si se trata a tiempo con un tratamiento de conducto, porque el diente se puede salvar y funcionar con normalidad. No des nada por sentado hasta que hables con tu dentista.

Sé que no es algo que te pares a ver a menudo, pero ya has visto que es importante, así que hazles caso para no sufrir más de la cuenta.

 

¿Cuándo acudir al dentista sin demora?

-Por favor, no esperes a que te duela una barbaridad para ir al dentista, porque para entonces el problema ya puede estar muy avanzado.

-Si notas que un diente cambia de color, te duele al morder algo duro, tienes sensibilidad que no tenías antes o se te inflama…, pide cita lo antes posible.

-No importa que el dolor sea pequeño, que no se te dé todos los días o que lo hayas tenido solo una vez y ya haya desaparecido, antes de oscurecerse. Si notas pequeñas molestias o pinchazos puntuales, acude al dentista, porque no es normal.

Las revisiones periódicas son súper importantes, aunque no te duela nada ni veas ningún detalle de que algo va mal. Muchos problemas internos no se ven ni se sienten al principio, y el dentista puede detectarlos antes de que se compliquen demasiado.

Seguir las indicaciones del dentista es clave. Piensa que saltarse instrucciones o retrasar citas solo va a perjudicar una solución complicada que ya tienes, porque encima puede afectar otros dientes que estaban sanos.

 

Cuidar la salud dental más allá de los dientes necrosados

Los dientes no se cuidan por sí solos, porque entonces nadie en el mundo tendría problemas con los dientes… así que presta atención cada día.

Yo, por ejemplo, me cepillo los dientes dos veces al día, me paso el hilo dental y sigo lo que me dice el dentista, aunque me moleste tener que hacerlo todos los días. Pero bueno, gracias a todo eso, tengo sanas las encías, los dientes fuertes y casi nunca tengo caries (hace mucho que no las tengo, de hecho). Desde que descubrí todo esto, si noto algo raro, actúo enseguida y no le doy tiempo a mi cuerpo a perjudicarme más.

Y si yo lo hago, que soy lo más torpe y descuidado del mundo con su cuerpo, entonces tú también puedes hacerlo. Observa cada diente y tu encía cuando te laves la boca y, si ves cambios de color, pequeñas inflamaciones o sientes sensibilidad, no lo ignores. Piensa que la boca te avisa para ayudarte antes de que los problemas se compliquen, y si le haces caso a esa ayuda, sanarla te va a ser más fácil. Tu cuerpo te quiere, quiérelo tú también a él.

Así que hazlo tuyo, utilízalo como una buena herramienta… cuídalo como si fuese a durarte toda la vida, porque es así (TIENE que durarte toda la vida, y durarte sano): cepíllalos, usa hilo dental, ve a revisiones, protégelo y estate atento a cualquier cambio.

Piensa que, si lo haces, perderás, tan solo, unos pocos minutos al día para mantenerte sano… y que, si no lo haces, al final lo que vas a perder es algo mucho peor y, a veces, irrecuperable.

TU SONRISA.

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