Cuando se habla de construcción, lo habitual es pensar en la obra de toda la vida. Ya sabes, ladrillos, cemento y mucho tiempo y esfuerzo dedicado. Eso sí, en estos últimos años las cosas han cambiado. No hablamos de una cuestión de estilo o de innovación. Es un tema de eficiencia, rapidez, de coste y durabilidad. Las empresas deben tenerlo muy en cuenta.
Los prefabricados de hormigón son elementos que se fabrican en un sitio controlado y que después se transportan al lugar de la obra para instalarse. No se construyen sobre el sitio, algo que sucede en las obras tradicionales.
Son hechos de antemano, de forma precisa, y después se colocan. Todo esto tiene un gran impacto en cuanto a tiempo, coste y calidad del proyecto.
¿Qué son exactamente?
Hablamos de unos elementos estructurales o arquitectónicos que se producen en una planta especializada con un proceso de fabricación controlado y que después se van a transportar al sitio de la obra para su instalación.
En este sentido, pueden ser pilares, paneles, muros, escaleras, cubiertas o vigas, incluso elementos de mayor complejidad, como son las fachadas, tuberías o estructuras de almacenamiento.
Lo que diferencia a la obra tradicional es que se fabrica en un entorno controlado, en el que se puede garantizar la precisión, la durabilidad y la calidad. No se depende de las condiciones climáticas, de la mano de obra en el sitio y de la variabilidad del material.
Todo se realiza en planta con máquinas o con unos procesos estandarizados, con control de calidad.
¿Por qué las empresas los están eligiendo?
Las compañías, en especial las que trabajan en la construcción, ingeniería o industria, optan por ellos, como nos confirman desde Eiros, expertos en el tema desde hace muchos años, ya que ofrecen unas ventajas que la obra tradicional no puede igualar. Vamos con ellas:
Rapidez en la ejecución
La ventaja más clara es la rapidez. En la obra tradicional, se construye sobre sitio, con tiempos largos, con pasos que dependen de la mano de obra, de las condiciones climáticas, así como de la disponibilidad de los materiales. En los prefabricados, todo se hace en planta, con procesos estandarizados con tiempos ya predefinidos. Esto significa que el proyecto se hace con mayor rapidez.
Una compañía que quiere construir un almacén, un edificio de oficinas o una carretera, es posible que reduzca el tiempo de ejecución en un 30% o incluso más. Este es un ahorro de tiempo, de coste y de recursos. Hablamos de algo que las empresas no pueden ignorar.
Calidad y precisión garantizada
En la planta de fabricación es posible garantizar la calidad de los materiales, el diseño y su precisión, así como la durabilidad del elemento. No se depende de la mano de obra del sitio, de las condiciones del clima o de la variabilidad de los materiales. Todo se hará con control, estándares y procesos estandarizados.
Todo esto significa que los prefabricados de hormigón son mucho más resistentes, duraderos y de mayor precisión. Ni hay defectos, ni variaciones, ni calidad. Todo esto lo valoran las empresas, en especial cuando hay proyectos que necesitan gran precisión, como las estructuras industriales, edificios de oficinas o infraestructuras públicas.
Reducción de costes
Las obras tradicionales son costosas. Precisan de bastante mano de obra, tiempo, bastantes materiales y recursos. En el caso de los prefabricados, son más económicos, se realizan en planta, con procesos estandarizados, tiempos ya predefinidos y materiales optimizados, por lo que el coste del proyecto es menor. Las empresas que los usan reducen el costo total del orden de un 15% o incluso más.
Eso es un ahorro de dinero, de recursos, de tiempo. Y eso es algo que las empresas no pueden ignorar.
Menor impacto ambiental
La obra tradicional tiene un gran impacto ambiental. Necesita bastante mano de obra, buenos materiales y recursos. Los prefabricados de hormigón tienen menos impacto en el medio ambiente.
La empresa que los utiliza puede reducir el impacto ambiental del proyecto en un 20% o más. Ahorras recursos de energía y emisiones. Todo esto lo valoran las empresas, en especial cuando se valora la sostenibilidad.
Flexibilidad y adaptabilidad
Los prefabricados de hormigón son adaptables y flexibles. Es posible fabricarlos en distintas formas, tamaños y diseños. Todo ello significa que una empresa los puede usar en distintos proyectos, con diferentes objetivos.
La empresa que opta por ellos, adapta el proyecto a distintas necesidades, contextos y objetivos. Esto da una clara ventaja, en especial cuando son proyectos que necesitan flexibilidad.
¿Qué tipos se usan en las empresas?
Se utilizan en distintos tipos de proyectos, dependiendo de las necesidades de la empresa. Los más habituales que se pueden ver en la actualidad son los siguientes que vamos a comentarte a continuación:
Vigas y pilares
Elementos estructurales que se utilizan en edificios, naves industriales y almacenes.
Paneles y muros
Son unos elementos arquitectónicos que se utilizan en fachadas, paredes, divisiones, etc.
Escaleras y cubiertas
Elementos de acceso y protección que se utilizan en edificios, almacenes y naves industriales.
Tuberías y conductos
Elementos de infraestructura que se utilizan en redes de agua, electricidad y gas. Los prefabricados de hormigón se pueden adaptar a varias necesidades, contextos o proyectos, siendo una gran ventaja para las empresas.
Por este motivo es habitual ver cómo se recurre a ellos en muchas partes de nuestra geografía. Dan un magnífico resultado y esto hace que los profesionales confíen en ellos.
¿Cómo se instala en una empresa?
Estamos ante un proceso que es sencillo, pero requiere una precisión importante. Se transporta el elemento desde la planta de fabricación hasta el lugar de la obra, con un vehículo que esté especializado.
Todo ello se debe hacer de forma precisa, controlada y siguiendo una serie de estándares, por lo que la instalación se hace de manera rápida, segura y eficiente.
¿Qué beneficios tiene para una empresa usarlos?
Rapidez en la ejecución: el proyecto se ejecutará con mayor rapidez.
Calidad y precisión garantizadas: los prefabricados son más duraderos, resistentes y precisos.
Reducción de costes: el coste total del proyecto es menor.
Flexibilidad y adaptabilidad: los prefabricados se pueden adaptar a distintas necesidades, proyectos y contextos, lo que hace que sean muy demandados.
Los prefabricados de hormigón son una ventaja clara para las compañías que trabajan en el sector de la construcción, la industria o la ingeniería.
Conclusión
Debemos pensar que son una opción inteligente para la mayoría de las compañías en la actualidad. No hablamos de un solo método constructivo, son una opción inteligente para que las empresas quieran construir de forma rápida, con calidad, durabilidad y eficiencia. Esta opción ofrece ventajas claras, como rapidez al ejecutar las labores, buena calidad y una gran precisión, así como una reducción de costes, menos impacto ambiental, adaptabilidad y flexibilidad.
Esto es algo que las empresas ya no pueden seguir ignorando. En este mundo en el que la construcción moderna exige rapidez, eficiencia, calidad y durabilidad, por ello, los prefabricados de hormigón son una opción de lo más inteligente.
Las compañías y negocios que los utilizan están en buen camino. Por esto cada vez los vemos en más obras y es una solución de éxito que sigue creciendo año tras año y que no es una simple moda. Al final se buscan soluciones prácticas y en este sentido cumplen con lo que prometen.
Ahora solo nos queda desearte suerte en el caso de que quieras recurrir a ellos para utilizarlos en las obras que vayas a acometer. En la red tienes muchas opiniones y es posible buscar empresas especializadas.